El árbol social
El árbol también simboliza el crecimiento de una familia, de una ciudad, de un pueblo, de una nación y del poder del rey. Un buen ejemplo es el caso de Nabucodonosor y la interpretación de su sueño realizada por el profeta Daniel. En la tradición bíblica judeo-cristiana, se detecta en el relato de la tentación del libro del Génesis, los grandes árboles que figuraban a veces en los Salmos.
Este árbol simboliza la cadena de generaciones, cuya historia resume la Biblia y que culmina con la llegada de la Virgen y de Jesucristo. Este mismo árbol ha inspirado muchas obras de arte y ha sido objeto de comentarios místicos.
El árbol celta
En las tradiciones celtas el árbol ofrece tres temas: Ciencia, Fuerza y Vida.
El tema de base es UID, homónimo del nombre de la ciencia, con la cual los antiguos lo han confundido voluntariamente. Uno de los principales juegos de palabras de la antigüedad es el de Plinio con los nombres griegos del roble DRUS y DRUIDAS (Druides).
El árbol es símbolo de la Ciencia y sobre su madera han sido precisamente grabados los textos célticos antiguos. El árbol es también Fuerza en algunos vocablos o nombres propios (Draucus, Frutos), que nos indican una etimología indoeuropea. De la misma manera, y para finalizar el apartado, es símbolo de Vida, por actuar como intermediario entre el cielo y la tierra, y resulta incluso portador de frutos que dan o prolongan la existencia. Los árboles celtas ofrecen tantas ventajas, que en muchos países se cultivan, actualmente, porque brindan protección y grandes influencias mágicas.
Recordemos el mito de los árboles
Este mito tiene su mejor reflejo en “El combate de los árboles”, que es un poema atribuido al bardo galés Taliesín, en el que narra cómo Gwyddyon salvó la vida de un grupo de valientes bretones al transformarlos en árboles, sin impedirles que bajo esta forma pudieran pelear contra sus enemigos.
El mismo autor se refiere a otra práctica en este delicado verso:
Cuando surgió la vida mi creador me dio forma con la savia de los árboles y el sabroso jugo de los frutos…
Se sirvió de la malvarrosa de la colina, de las flores de los árboles y los zarzales… con las flores de la ortiga…
He sido marcado por Mat…
En mí hay huellas de Gywddyon, de los sabios hijos de Math y de lo eterno que hay en la Naturaleza.
El mito de los árboles adquiere solidez al convertirse en un motivo oral, en un poema fácil de repetir al poseer una cadencia y encerrar un mensaje.
Cada árbol tiene una historia oculta, legendaria que contar y solo la contara a quien comprenda que en su tronco, en sus raíces y en sus ramas late la vida de un ser majestuoso.
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