Iglesia y convento de la Merced
Fray Sebastián de Trujillo y Castañeda fundó el convento y la iglesia en 1536, en el lugar denominado LLimipipata, fundación confirmada por orden papal de Pío IX en 1561. El antiguo claustro y la iglesia funcionaron hasta 1650, fecha en la cual fue destruido por un terremoto. En 1675 se terminó la construcción en la cual participaron Alonso Casay y Francisco Monya, con como principales donantes los Pizarro y los Almagro, entre otros.
La fachada es de gran belleza; se destaca la torre de la iglesia con excepcionales piedras talladas de estilo barroco. La iglesia con tres nave con unos notables pilares y cúpulas; el primer claustro tiene ricos ornamentos de madera de cedro tallada.
También, la pieza de orfebrería más notable es el ostensorio de la Merced de dos estilos; la parte superior de estilo barroco fue realizada por Juan de Olmos, orfebre español, en 1720; y la parte inferior, de estilo renacentista, que fue realizada por el orfebre de Cuzco, Manuel de la Piedra, en 1805. ¡Pesa 22.2 kg y mide 1.30 m de alto, está incrustada con 31,518 diamantes, 615 perlas, rubíes, topacios y esmeraldas! Este ostensorio se encuentra en el interior del convento (primer claustro).
Iglesia de San Blas
La parroquia fue construida en el siglo XVI; y cual es la parroquia más antigua del Cuzco.
En esta iglesia se encuentra la más extraordinaria obra de carpintería fina, de estilo churrigueresco español. El púlpito es el tallado en cedro más impresionante conocido en el Perú, realizado por los indígenas. No se conoce el artista. El retablo del altar es de estilo barroco y con pan de oro. Otro retablo de buena calidad representa a la Virgen del Buen Suceso, ejecutado por el artista Mateo Tuiro Tupac. Así mismo, cabe señalar el fresco de esta misma Virgen.
Iglesia y convento de San Francisco
Fundado por los padres franciscanos, en 1645, con dos fachadas y un sólo campanario, todo de piedras talladas de estilo español antiguo. La obra se terminó en 1652.
Hay en el interior del convento una monumental pintura de 12 m por 9 m. que representa la genealogía de la familia franciscana, realizada por Juan Espinoza de los Monteros. Además, encontramos obras pictóricas de Diego Quispe Tito, Basilio Santa Cruz, Antonio Sinchi Roca, Marcos Zapata entre otros.
Iglesia y monasterio de Santa Catalina
Fueron fundados en Cuzco por la Señora Lucía de Padilla y Don Jerónimo de Pacheco, en el año 1605, en el terreno de Ajila Wasi o La Casa de las Vírgenes del Sol. La arquitectura corresponde a las últimas épocas del renacimiento, con unas cúpulas de estilo romano. Encontramos también un salón capitular con frescos y otras obras de arte tales como los magníficos trabajos de orfebrería, de textiles, de esculturas, pan de oro y retablos barrocos. A eso podemos agregar algunas pinturas como la colección del pintor Juan Espinoza de los Monteros y un gigantesco cuadro de la Virgen de la Asunción y otro de la glorificación de Santa Catalina, cuyo autor fue Lorenzo Sánchez.
Iglesia y monasterio de Santa Clara
La fundación fue realizada en el pasaje Santa Clara en 1558, en la cual participaron obreros mestizos, indios y el arquitecto Fray Manuel Pablo, quien terminó la obra.
Hay un formidable altar y un retablo con espejos venecianos construidos por Pedro de Oquendo, lo que lo convierte en el único ejemplo de este estilo en Cuzco.
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